... Volver a ser una niña. Y no sólo para jugar con las letras.
Quiero sentir esa libertad, esa sensación de que tienes todo un mundo por delante que descubrir, para aprenderte, y para ser; ser lo que quieras ser, todo lo buena que se te ocurra.
Quiero ser de arcilla para volver a moldearme, como son de arcilla los niños, que se van construyendo pasito a paso con total impunidad.
Pensar, o quizá creer que puedo, y lo puedo todo, porque al dar un paso no me equivoco, no hay nada malo en cualquier acto: simplemente estoy aprendiendo.

Quiero creerme que sigo siendo una niña de arcilla, no sólo aparentarlo.